Apenas

2016

Acuarela sobre papel

En esta serie continué una búsqueda que ya venía insinuándose en trabajos anteriores: volver a lo mínimo, desplazarme hacia los márgenes, dejar que la pintura ocurra con la menor intervención posible.

Cada acuarela nace de un gesto breve. Una línea de agua, una mancha suspendida, una deriva que encuentra el borde y cae. Me interesó trabajar en el límite entre la presencia y la desaparición, allí donde la imagen apenas se sostiene.

El blanco no funciona como fondo, sino como espacio activo, respiración, silencio. Quise escuchar el tiempo de la acuarela: cómo avanza el agua sobre el papel, cómo se detiene, cómo deja un rastro casi imperceptible. Pintar menos para percibir más.

Apenas no busca representar un paisaje, sino acercarse a una sensación: la de algo que está por aparecer o por irse. Son fragmentos, vestigios, pequeñas intensidades que habitan el borde y rehúyen el centro.

En estas obras intenté hacerme pequeña frente al papel, confiar en lo mínimo y permitir que el vacío complete aquello que la pintura decide callar.