2017
Instalación · papel fotocopiado, papel manteca, tinta y agua · dimensiones variables
Realizada durante la residencia Espacio en blanco, Fundación ‘ACE para el Arte Contemporáneo, C.A.B.A.
Esta instalación surge de una serie de conversaciones mantenidas con artistas residentes en torno a las diferencias socioeconómicas que atraviesan la Capital Federal y el Gran Buenos Aires, y a la frontera simbólica y material que suele condensarse en la Avenida General Paz.
Partí de mapas fotocopiados de distintos sectores de la ciudad y realicé sobre ellos una operación similar a la desarrollada en Cartografía líquida: romper, fragmentar y reconstruir. Los mapas fueron desarmados y vueltos a unir en nuevas configuraciones, donde la geografía deja de responder a una lógica estable para convertirse en un territorio móvil y permeable.
La tinta y el agua funcionan aquí como agentes de transformación. Al expandirse sobre el papel, disuelven límites, conectan fragmentos y producen líneas sensibles que atraviesan barrios, nombres y divisiones preexistentes. Más que representar un espacio urbano, la obra intenta imaginar otras formas de relación entre territorios históricamente separados.
Las tiras suspendidas generan un paisaje vertical e inestable, atravesado por corrientes, fisuras y resonancias. El mapa burocrático se transforma en una cartografía afectiva, donde las fronteras ya no son únicamente líneas de separación, sino zonas de contacto, mezcla y posibilidad.
Durante el proceso también fui creando nuevos mapas a partir de trazos acuosos y orgánicos. En ellos, la geografía adquiere formas inciertas, como si el agua pudiera reescribir el territorio y abrir la pregunta por otros horizontes posibles.